Es uno de los puntos básicos
del encaje de bolillos. Forma una rejilla regular de cuadritos,
conseguidas por la torsión de las guías.
En Francia se llamaba "torchón" a las formas
del encaje de aguja con tiras estrechas de dibujos geométricos
que se van sucediendo siempre con la misma cantidad de bolillos.
La palabra torchón francesa no representa ninguna técnica,
si embargo, la palabra torsión española da un
idea más clara de la técnica de fondo, ya que
lleva torsiones y medias trenzas. De todos los encajes de bolillos,
éste género es el más fácil de trabajar.
Según la hebra empleada hay dos tipos: encaje popular
y encajes eruditos.
El encaje popular se practica en España, Francia, Bélgica
y Brasil. Todos emplean una hebra de hilo sólida y blanca.
La decoración es muy sencilla predominando al principio
formas geométricas, que más tarde se combinan
con otros de tipo figurativo.
Los encajes eruditos son casi exclusivos de España.
Se realizan con hebras de metales nobles oro y plata, combinados
con sedas de tonos suaves y viejas, con predominio de verdes,
rosas, azules y grises. Se combinan dos colores como máximo,
aunque generalmente aparece un solo color con una sola hebra
de metal.
En los encajes que son comunes a los países productores
del género torchón de tipo popular, existe un
conjunto de bandas que repiten la misma decoración son
muy estrechas, oscilando desde un centímetro hasta doce.
Suelen ser por los que se empiezan a aprender ya que sólo
llevan dos clases de puntos. Cuando las bandas son estrechas
suele emplearse hilo fino, pero generalmente los modelos torchón
que tienen dibujos más complicados son más anchos
y llevan la hebra más sólida y gruesa.